Los adultos deben de hacer ejercicio.

Alfredo Covarrubias-Gómez Méd. Esp.; Lic. Nut.; Inst. Fís. Gpal.

¿No te ha pasado que quieres hacer ejercicio pero no sabes que hacer? ¿No te ha pasado que vas al gimnasio y te ponen una rutina imposible?

Aquí te explico lo que debes saber sobre el ejercicio en la edad adulta.

Activación física, ejercicio y deporte no son lo mismo.

Existen diferencias conceptuales entre la activación física, ejercicio y deporte.
● La activación física consiste en el movimiento de un individuo (por ejemplo, caminar 10 minutos diarios).
● El ejercicio consiste en una actividad física (planificada y estructurada) con un objetivo claro para alcanzar un fin (por ejemplo, una clase de baile aeróbico para perder peso).
● El deporte se refiere a la práctica de actividad física en un medio de competencia con reglas claras (por ejemplo, jugar futbol).

¿Qué debo hacer y por cuánto tiempo?

Ante la pregunta ¿qué tipo de actividad debo hacer y por cuánto tiempo para ser saludable? tomaré las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ese organismo internacional sugiere que los seres humanos mayores de 18 años deben realizar en forma semanal 150 minutos de ejercicio moderado en intensidad o 75 minutos de ejercicio intenso.

¿Qué es ejercicio moderado en intensidad?

En este sentido, vale la pena preguntarnos ¿cómo se mide la intensidad del ejercicio? Existen varias formas de hacerlo, una de ellas toma a la frecuencia cardiaca máxima (se obtiene de la sustracción de la edad en años a una constante estimada en 220). De tal forma que en una persona de 20 años la frecuencia cardíaca máxima es 200 latidos por minuto. Con este concepto entonces podemos identificar que un ejercicio moderado en intensidad es aquel capaz de incrementar la frecuencia cardiaca en un 60% de la frecuencia cardiaca máxima, el ejercicio intenso es aquel capaz de incrementar la frecuencia cardiaca a un 80% de la frecuencia cardiaca máxima.

Es necesario incrementar la frecuencia cardiaca.

Existen diversas tablas propuestas por diversas instituciones en donde existen controversias conceptuales. Por ello, resulta importante clarificar que el ejercicio moderado o intenso necesita el incremento de la frecuencia cardiaca; y que si eso no ocurre, entonces no se esta realizando ejercicio (solo hay activación física). De igual forma, es necesario puntualizar que las personas deben realizar ejercicio de acuerdo a su capacidad (para ello se requiere de una valoración por un médico del deporte) y siguiendo las recomendaciones emitidas por organizaciones internacionales de profesionales de la salud.

Entonces, ¿cuál es la clase ideal para mí?

Si tomamos en cuenta las recomendaciones de la OMS, 150 minutos semanales de ejercicio moderado en intensidad constituyen 30 minutos de ejercicio 5 días a la semana con 2 días de descanso. Una persona sana y en edad adulta, debería de tomar una clase aeróbica (capaz de elevar su frecuencia cardiaca) 5 días de la semana (por ejemplo, baile aeróbico, bicicleta estática, ejercicio aeróbico en alberca, baile de salón).

¿Cuáles son las tendencias actuales?

Sobre esto el Colegio Americano de Medicina del Deporte documentó que las clases aeróbicas grupales (por ejemplo, baile aeróbico y bicicleta estática) ocuparon los primeros lugares de clases fitness en los EE. UU. durante 2018 y 2019. En su reporte del 2020 el primer lugar el primer lugar lo ocupó el entrenamiento en línea pre-grabado o en vivo de clases grupales.

¿Esta bien hacer ejercicio sin ningún tipo de valoración previa?

Cualquier persona adulta que desea iniciar un cambio de vida saludable que incluya al ejercicio debe tener una valoración por un médico del deporte. Esto es debido a que el clínico, debe evaluar la función cardiopulmonar en forma acuciosa ya que se pretende incrementar la frecuencia cardiaca por lo que se requiere garantizar una funcionalidad óptima. En caso de que existan limitaciones funcionales cardiopulmonares o biomecánicas, el clínico puede realizar recomendaciones de ejercicio propio para esas poblaciones de riesgo. Por ejemplo, no se recomienda que las personas con diabetes mellitus y/o hipertensión hagan ejercicio sin supervisión (existe el riesgo de infarto al miocardio silencioso). De igual forma, en el momento en que se presenta taquicardia (palpitaciones) o sofocación el usuario debe pausar la actividad física y comentarlo con su médico (posiblemente indique una prueba de esfuerzo).

¿Cualquier instructor me sirve?

El ejercicio siempre debe ser impartido por personas capacitadas y que tengan las competencias laborales necesarias para dicha práctica. En México hay personas capacitadas por el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) en baile aeróbico y bicicleta estática, por mencionar unos ejemplos. La Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos e INDEPORTE (a través de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte) tiene diversas certificaciones deportivas.

El cambio hacia una vida saludable es encomiable; sin embargo, este cambio requiere de orientación y supervisión por profesionales de la salud deportiva. Hacer ejercicio sin orientación o supervisión puede ser riesgoso. El contar con un entrenador grupal certificado evitara lesiones que «a posteriori» limiten la realización del ejercicio. Hacer ejercicio en forma temprana forma parte de las estrategias del envejecimiento exitoso.

LECTURAS RECOMENDADAS

s. a. (2020). Actividad física. Recuperado el 11 de Enero del 2021, de Organización Mundial de la Salud del sitio web: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity
Thompson W. (2020). ACSM Fitness Trends. Recuperado el 11 de Enero del 2021, de American College of Sports Medicine del sitio web: https://www.acsm.org/read-research/trending-topics-resource-pages/acsm-fitness-trends

Dolor y delirium

Alfredo Covarrubias-Gómez Méd. Esp.; Lic. Nut.; Inst. Fís. Gpal.

GENERALIDADES.

Se reconoce al delirium como un deterioro cognitivo agudo y que se presenta predominantemente en la población geriátrica (aunque puede presentarse en cualquier etapa de la vida). Se caracteriza por la presencia de alteraciones en la atención, cognición, y memoria (1).

Este déficit cognitivo generalmente es fluctuante y las manifestaciones clínicas son variadas. Pueden presentarse cambios sutiles (delirium sub-sindromático) o muy evidentes (estados hiperactivos, hipoactivos, o mixtos) (1).

Los factores que predisponen a esta alteración son múltiples; sin embargo, existen factores predisponentes y factores precipitantes. Entre los factores predisponentes se encuentra la edad (mayores de 70 años), demencia, alteraciones funcionales, déficit visual o auditivo, y género hombre. Entre los factores precipitantes se encuentran los medicamentos (entre ellos los opioides), una intensidad elevada de dolor, cirugía, anestesia, anemia, infecciones, entre otras (1).

Con lo anterior podemos identificar al dolor y a los fármacos contra el dolor como elementos que favorecen la presencia de delirium en sujetos de riesgo.

EL DOLOR CRÓNICO COMO UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA.

Para que un estado de enfermedad o de salud sea considerado un problema de salud pública, este tiene que ser visto desde una perspectiva poblacional, lo que implica que hay un impacto medible e importante en la población de interés (2).

Los elementos que traducen el impacto de la enfermedad en las poblaciones son: (i) número de personas afectadas, (ii) limitación funcional, (iii) costos directos e indirectos, (iv) disminución de la calidad de vida, y (v) otros (2-4). A continuación, resaltaré los elementos que hacen al dolor crónico un problema de salud pública.

La temporalidad implicada en la definición del dolor crónico (más de tres meses) condiciona sesgos metodológicos en los estudios epidemiológicos; sin embargo, algunos autores han estimado que esta forma de dolor puede afectar hasta del 25% al 29% de la población general (4, 5).

En Europa, Breivik y colaboradores (1998), han propuesto que uno de cada cinco personas presenta dolor crónico y que un tercio de las familias europeas tiene al menos a un familiar con esta temporalidad de dolor (6).

Sin embargo, para la Organización Mundial de la Salud (OMS) y como resultado de la “Encuesta Mundial de Salud Mental”, la presencia del dolor crónico afecta al 37% de la población de los países desarrollados (5). Proponiendo que 1 de cada 10 adultos es diagnosticado con dolor crónico cada año (7).

Esta serie de estudios sugiere que el dolor crónico afecta a una proporción importante de la población mundial y consecuentemente es considerado un problema de salud pública mundial.

DELIRIUM ASOCIADO A DOLOR.

Dado que el dolor crónico afecta a un porcentaje importante de la población (en especial geriátrica) existe la posibilidad de que un subgrupo de enfermos presente ambas entidades (dolor y delirium).

En este sentido, se ha propuesto que aquellos enfermos con dolor crónico, que se encuentran bajo control farmacológico, y que sin un motivo aparente presentan descontrol de la intensidad de dicho dolor; posiblemente, están presentando pródromos de delirium o delirium sub-sindromático (8).

De igual forma, la evidencia literaria sobre la coexistencia de ambos problemas, se ha centrado: (i) en el contexto postoperatorio, (ii) en el final de la vida, o (iii) en el área de cuidados intensivos.

Los modelos asociados a cirugía, sugieren fuertemente una asociación de la terapia opioide (posiblemente dosis altas) con la presentación del deterioro cognitivo agudo especialmente en enfermos geriátricos a los que se les ha realizado una artroplastia total de cadera (9, 10).

Así mismo y en contrasentido, se ha propuesto que la analgesia opioide por vía oral durante el postoperatorio puede reducir el riesgo de delirium en ciertas poblaciones (10); y que la infra-analgesia o una analgesia deficiente, se asocia fuertemente a la presencia de dicha alteración aguda de la cognición (11).

En población pediátrica, la incidencia de agitación de emergencia postoperatoria (EA) después de la anestesia general en niños es mayor que en adultos (10% a 67%) (12). Con esta serie de consideraciones podemos identificar que: (i) la presencia de delirium asociado a cirugía afecta tanto a población geriátrica como a pediátrica, (ii) las dosis altas de opioide actúan como un factor precipitante, (iii) el tratamiento deficiente del dolor y la infra-analgesia también son factores precipitantes, y (iv) el dolor postoperatorio severo en intensidad y descontrolado favorece la presencia de delirium (9-14).

En el modelo del “enfermo críticamente enfermo”, se ha reconocido la existencia de ambas manifestaciones clínicas (dolor y delirium), e incluso se han realizado guías de manejo para el abordaje de ambas comorbilidades (15, 16). Sin embargo, las recomendaciones sobre dolor y delirium se enfocan a la presencia aislada de cada una de estas entidades. Consecuentemente, es importante destacar, que la literatura actual es insuficiente para normar las guías de práctica clínica respecto a la evaluación de dolor en personas con delirium al interior de las terapias intensivas (17).

En el modelo de delirium y dolor en el enfermo paliativo ocurre un fenómeno similar y las recomendaciones que existen se enfocan únicamente al control sintomático y a la prevención (17). No obstante a ello, es claramente reconocido que la presencia de dolor en el enfermo terminal puede favorecer la aparición de delirium hiperactivo (18).

EVALUACIÓN DEL DOLOR EN EL ENFERMO CON ALTERACIÓN COGNITIVA

El enfermo geriátrico que presenta alteraciones en la cognición se encuentra en riesgo de recibir esquemas analgésicos deficientes. Esto ocurre por la incapacidad para expresar la intensidad del dolor y el fenómeno denominado “presbialgia” (cambios en la conducción nerviosa y codificación cortical asociados al envejecimiento) (19). Una analgesia deficiente, como ya se ha comentado, favorecerá la presencia de delirium hiperactivo.

En ese sentido y derivado de la experiencia obtenida en los enfermos con demencia se sugiere que el clínico evalúe: (i) la presencia o ausencia de dolor o incomodidad, (ii) intensidad del dolor, (iii) su localización, (iv) frecuencia, e (v) impacto en sus actividades diarias (20, 21). Sin embargo, en necesario reconocer que en los pacientes con una alteración cognitiva inicial o intermedia existe la incapacidad de expresar su dolor en mayor o menor grado; lo mismo ocurre, en enfermos con demencia severa, déficit cognitivo agudo severo, o incapacidad para la comunicación por deterioro funcional (21, 22).

Existen diferentes escalas para la evaluación del dolor en el enfermo con demencia como: (i) el PAINAD (Pain Assessment in Advanced Dementia o Evaluación del dolor en Demencia Avanzada), (ii) PACSLAC (Pain Checklist for Seniors with Limitations to Communicate o Listado de Dolor para Adultos Mayores con Limitaciones para la Comunicación), (iii) DOLOPLUS-2 (instrumento francés traducido y validado en 5 idiomas diferentes incluido el español), (iv) ECPA-2 (Elderly Pain Caring Assessment-2 o Evaluación del dolor en el adulto mayor por el cuidador), (v) Abbey Pain Scale, (vi) Mahoney Pain Scale, (vii) entre otras (17, 21, 22).

CONCLUSIONES

El dolor presenta especial relevancia en el enfermo con delirium ya que la intensidad y la analgesia juegan un papel importante. Es conveniente que los clínicos conozcan las diferentes herramientas disponibles para evaluar el dolor en enfermos con alteraciones cognitivas. Dadas las limitaciones literarias sobre el tema es conveniente generar mayor evidencia y crear líneas de investigación.

REFERENCIAS.

1. Ramírez-Echeverría MdL, Paul M. Delirium. [Actualización: 14 de Marzo del 2019]. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2019. Recuperado de PubMed [https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK470399/] el 2 de Julio del 2019.

2. Croft P, Blyth F M, Van der Windt D. Chronic Pain Epidemiology. En: Aetiology to Public Health. Oxford University Press. USA. 2010.

3. Reyes-Chiquete D, Guillén-Nuñez R, Alcázar-Olán R, Arias-Santiago M. Epidemiología del dolor por cáncer. Cancerología. 2006; 1: 233-244.

4. Harstall C, Ospina M. How Prevalent is Chronic Pain? Pain Clin Update 2003; 11: 1-4.

5. Goldberg DS, McGee SJ. Pain as a global public health priority. BMC Public Health. 2011; 11: 770-774.

6. Breivik H, Collett B, Ventafridda V, Cohen R, Gallacher D. Survey of chronic pain in Europe: prevalence, impact on daily life, and treatment. Eur J Pain. 2006; 10(4): 287-333.

7. Gureje O, Von Korff M, Simon GE, Gater R. Persistent pain and well-being: A World Health Organization Study in Primary Care. JAMA. 1998; 280(2): 147-151.

8. Coyle N, Breitbart W, Weaver S, Portenoy R. Delirium as a contributing factor to «crescendo» pain: three case reports. J Pain Symptom Manage. 1994; 9(1): 44-47.

9. Robinson S, Vollmer C, Jirka H, Rich C, Midiri C, Bisby D. Aging and delirium: too much or too little pain medication? Pain Manag Nurs. 2008; 9 (2): 66-72.

10. Morrison RS, Magaziner J, Gilbert M, Koval KJ, McLaughlin MA, Orosz G, Strauss E, Siu AL. Relationship between pain and opioid analgesics on the development of delirium following hip fracture. J Gerontol A Biol Sci Med Sci. 2003;58(1):76-81.

11. Vaurio LE, Sands LP, Wang Y, Mullen EA, Leung JM. Postoperative delirium: the importance of pain and pain management. Anesth Analg. 2006; 102(4):1267-73.

12. Robinson S, Vollmer C. Undermedication for pain and precipitation of delirium. Medsurg Nurs. 2010; 19(2): 79-83.

13. Leung JM, Sands LP, Lim E, Tsai TL, Kinjo S. Does preoperative risk for delirium moderate the effects of postoperative pain and opiate use on postoperative delirium? Am J Geriatr Psychiatry. 2013; 21(10): 946-956.

14. Xu H, Mei XP, Xu LX. Cause analysis, prevention, and treatment of postoperative restlessness after general anesthesia in children with cleft palate. J Dent Anesth Pain Med. 2017 Mar;17(1):13-20.

15. Heim M, Draheim R, Krupp A, Breihan P, O’Rourke A, Wells J, Fish J. Evaluation of a Multidisciplinary Pain, Agitation, and Delirium Guideline in Mechanically Ventilated Critically Ill Adults. Hosp Pharm. 2019; 54(2): 119-124.

16. Devlin JW, Skrobik Y, Gélinas C, Needham DM, Slooter AJC, Pandharipande PP, Watson PL, Weinhouse GL, Nunnally ME, Rochwerg B, Balas MC, van den Boogaard M, Bosma KJ, Brummel NE, Chanques G, Denehy L, Drouot X, Fraser GL, Harris JE, Joffe AM, Kho ME, Kress JP, Lanphere JA, McKinley S, Neufeld KJ, Pisani MA, Payen JF, Pun BT, Puntillo KA, Riker RR, Robinson BRH, Shehabi Y, Szumita PM, Winkelman C, Centofanti JE, Price C, Nikayin S, Misak CJ, Flood PD, Kiedrowski K, Alhazzani W. Clinical Practice Guidelines for the Prevention and Management of Pain, Agitation/Sedation, Delirium, Immobility, and Sleep Disruption in Adult Patients in the ICU. Crit Care Med. 2018; 46(9): e825-e873.

17. Fischer T, Hosie A, Luckett T, Agar M, Phillips J. Strategies for pain assessment in adult patients with delirium: a scoping review. J Pain Symptom Manage. 2019 Jun 10. pii: S0885-3924(19)30302-1.

18. Meier DE. Pain as a cause of agitated delirium. Arch Intern Med. 2012; 172(15): 1130.

19. Framptom M. Experience assessment and management of pain in people with dementia. Age Ageing. 2003: 32(3): 248-251.

20. Catananti C, Gambassi C. Pain assessment in the elderly. Surg Oncol. 2010; 19(3): 140-148.

21. Hadjistavropoulos T, Herr K, Prkachin KM, Craig KD, Gibson SJ, Lukas A, Smith JA. Pain assessment in elderly adults with dementia. Lancet Neurol. 2014; 13(12): 1216-1227.

22. Bressler R, Bahl JJ. Principles of drug therapy for the elderly patient. Mayo Clin Proc. 2003; 78(12): 1564-1577.

Factores que inciden en la nutrición del hombre adulto.

Por: Alfredo Covarrubias-Gómez, Méd. Esp., L. N., Inst. Fís. Gpal.

Introducción

Existe una relación evidente entre la salud y la alimentación. Esta asociación ha sido descrita ampliamente en la literatura. Es evidente que la alimentación juega un papel importante en la sociedad humana (Gil-Hernandez, 2017) (Hernandez-Rodriguez & Sastre-Gallego, 1999).  

Un pléyade de factores sociales tiene impacto en la alimentación humana. Las religiones, la cosmovisión, la cultura local y diversas actividades influyen en los patrones de alimentación de las personas (Hernandez-Rodriguez & Sastre-Gallego, 1999). Ejemplos de ello son la cuaresma cristiana, el café de los velorios, las comidas de negocios, las cenas románticas, entre muchos otros. 

Aunado a lo anterior, los eventos históricos que han incidido sobre grandes grupos han tenido un impacto en la nutrición y salud de los seres humanos (Gil-Hernandez, 2017) (Hernandez-Rodriguez & Sastre-Gallego, 1999). Ejemplos de ello son las guerras mundiales (por mencionar eventos globales), las epidemias (peste negra en Europa, viruela en América), movimientos económicos (por ejemplo la revolución industrial).  

El impacto de la capacidad económica de las personas también tiene impacto en la salud y la nutrición (CONEVAL, 2019) (CONEVAL, 2018). Finalmente las diferencias de género impactan también en los patrones conductuales y sociales, y en la salud. Esta reflexión nos solicita una disertación sobre los factores que influyen y afectan a los hombres en el aspecto nutricional dentro de la comunidad. 

Factores que influyen o inciden en el papel del proveedor masculino y el origen de las «nuevas masculinidades».

México tiene una población compuesta por 49% de hombres. Si bien no se cuenta con un dato claro, al parecer el 50% de la población masculina es considerada adulta (entre 19 y 60 años) (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, 2021).  

Lamentablemente, cuando se habla de los hombres como género la información es insuficiente, dispersa o inexistente. Se ha dejado de hablar de los hombres por qué el concepto alude la percepción arcana del patriarcado y la misoginia (Rodriguez del Pino, 2014). 

Esto en especial es importante en una era en donde se ha potenciado el empoderamiento de las mujeres. Consecuentemente, no es fatuo que en México exista un Instituto Nacional de las Mujeres y no exista un instituto nacional para los hombres. 

Se ha identificado que en México, 8 de cada 10 hombres (población de 14 años y más) trabaja (Instituto Nacional de las Mujeres, 2008). Casi todos ellos trabajan tiempo completo y 10% trabaja medio tiempo (Hernández-Licona, 2000). Los motivos por los cuales se incluyen en las filas de las fuerzas laborales son esquivos; sin embargo, 7 de cada 10 mexicanos considera el salario como un elemento de vital importancia (Expansión, 2016). 

El contar con un ingreso económico recurrente proporciona al individuo la capacidad de proveer a sus dependientes económicos o él mismo de los recursos necesarios para satisfacer las necesidades básicas de la vida (Rodriguez del Pino, 2014). Entre estas se encuentra la alimentación y la salud (que por cierto son derechos universales de la humanidad). 

En los modelos de patriarcado o de retroalimentación materno-paterno-filial queda claro el papel de proveedor del varón hacia sus dependientes económicos (ya sea clan, esposa, amantes, concubinas, hijos, entenados, y demás) (Rodriguez del Pino, 2014).  

Esos modelos arcaicos proporcionan diversas cualidades al rol masculino entre las que se encuentran: (i) el ser omnipotente, (ii) activo, (iii) fuerte, (iv) capacitado para enfrentarse con lo público de un modo privilegiado, (iv) con los códigos adecuados para el aprendizaje, (v) competitivo, (vi) jerárquico, (vii) con lazos sociales precarios, (viii) entre otros (Rodriguez del Pino, 2014). Todas estas características “súper-poderosas” son elementos que marcan la masculinidad mexicana hacia el constructo del “macho mexicano” (Núñez-Noriega, 2016).  

La presión social sobre lo esperado del proveedor entonces se convierte en un arma de doble filo. De tal forma que se cree que las “masculinidades frágiles” se inclinan hacia conductas de riesgo como lo es el alcoholismo o las adicciones; al tiempo que se “hipermasculiniza” a las conductas temerarias y violentas (Núñez-Noriega, 2016). 

Todo ello pone en riesgo la salud y nutrición. De tal forma que por el hecho de ser hombre se convierte en un factor de riesgo para padecer enfermedades psiquiátricas y crónico-degenerativas en forma temprana al tiempo que disminuyen su esperanza de vida (Secretaría de Salud, 2019) (Secretaría de Salud, 2016). 

Tales constructos han sido puestos bajo la lupa y han sido severamente cuestionados por las generaciones de hombres adultos jóvenes del siglo XXI, independientemente de su orientación sexual, motivado el origen de “nuevas masculinidades” (Núñez-Noriega, 2016). 

¿Qué repercusión tiene que no exista el papel de proveedor del hombre en la familia? 

Las nuevas masculinidades y el papel de proveedor han tenido encuentros y desencuentros interesantes en el transcurrir del último siglo. La conceptualización del siglo XIX y mediados del XX ha puesto de manifiesto el lado frágil del varón en la sociedad (Rodriguez del Pino, 2014). 

Los hombres jóvenes mexicanos en edad económicamente activa del siglo XXI se encuentran cara a cara con el fantasma del desempleo y ello conlleva a que los roles se inviertan en la sociedad mexicana actual (Expansión, 2016) (Instituto Nacional de las Mujeres, 2008). Sin embargo existen segmentos poblacionales que resienten la falta de empleo y la pérdida de la capacidad de ser proveedores; estos son, los varones de 45 a 65 años (Rodriguez del Pino, 2014). 

Las familias igualitarias y de las eras post-patriarcales se enfrentan a retos cada vez más fáciles de librar al disminuir las diferencias de género en el ámbito laboral (Instituto Nacional de las Mujeres, 2008). 

Conclusiones

El enfoque de género hacia los varones presenta limitaciones importantes. No cabe duda que años de “machismo” han impactado profundamente en la psique de los baby boomers. Sin embargo, las sociedades cambian y brechas que eran muy grandes con el tiempo se van cerrando.  

El ser varón presenta diversos factores que inciden en la alimentación y en la salud. De igual forma la sociedad tiene expectativas que son incumplibles cuando se atraviesan enfermedades incapacitantes o se pierde el empleo. 

Los roles sociales si bien están cambiando todavía estigmatizan la dependencia de los hombres y los señala a grados de incompetencia. No obstante a ello, esa realidad silenciada es cada vez menos marcada y las nuevas estructuras familiares tienen capacidades menos restrictivas en comparación con la primer mitad del siglo XX. 

Bibliografía

​CONEVAL. (2018). Medición de la Pobreza. (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) Recuperado el 20 de Agosto de 2020, de Pobreza en México: https://www.coneval.org.mx/Medicion/PublishingImages/Pobreza_2018/Serie_2008-2018.jpg 

CONEVAL. (2019). Diagnostico sobre alimentacion y nutricion. Ciudad de México, Distrito Federal, México: Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. 

Expansión. (26 de Abril de 2016). Esto es lo que buscan los mexicanos en un trabajo. Recuperado el 01 de Marzo de 2021, de Expansión: https://expansion.mx/carrera/2016/04/26/esto-es-lo-que-buscan-los-mexicanos-en-un-trabajo

Gil-Hernandez, A. (2017). Tratado de Nutrición (Tercera ed., Vol. Tomo 3: Nutrición Humana en el Estdo de Salud). Ciudad de México, México: Panamericana. 

Hernández-Licona, G. (2000). El empleo en México en el siglo XXI. El Cotidiano, 16(100), 117-128. 

Hernandez-Rodriguez, M., & Sastre-Gallego, A. (1999). Tratado de Nutrición. Madrid, España: Diaz-Santos. 

Instituto Nacional de las Mujeres. (Septiembre de 2008). Desigualdad de género en el trabajo . Recuperado el 1 de Marzo de 2121, de Centro de Documentación del Instituto Nacional de las Mujeres: http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/100923.pdf 

Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. (2021). INEGI. Recuperado el 6 de Febrero de 2021, de Población: https://www.inegi.org.mx 

Núñez-Noriega, G. (2016). Los estudios de género de los hombresy las masculinidades en México:reflexiones sobre su origen. Revista de investigación y divulgación sobre los estudios de género, 19(2), 31-62. 

Rodriguez del Pino, J. A. (2014). When man falls provider. Masculinity, unemployment and psychological distress in the family. A methodology for the search of affective normalization. Masculinities and Social Change, 3(2), 173-190. 

Secretaría de Salud. (2016). Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino. Ciudad de México, México: Secretaría de Salud. 

Secretaría de Salud. (Diciembre de 2019). Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018. (SSA, INSP, INEGI) Recuperado el 10 de Frebrero de 2020, de Encuesta Nacional de Salud: https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanut2018/informes.php 

ESTRUCTURA DE CLASE DE BAILE FITNESS.

Alfredo Covarrubias-Gómez, M´éd. Esp., L. N., Inst. Fís. Gpal.

Generalidades

Una clase aeróbica se compone de cuatro momentos: (i) presentación y seguridad, (ii) calentamiento, (iii) trabajo físico, (iv) enfriamiento, y (v) estiramiento.

Momento Objetivo Duración
Presentación y seguridad Momento donde el instructor se introduce y conoce a sus alumnos. Proporciona elementos de seguridad deportiva 5 minutos
Calentamiento Prepara al cuerpo e incrementa gradualmente la frecuencia cardiaca 10 minutos
Trabajo físico Acondicionamiento de intensidad moderada a intensa 30 minutos
Enfriamiento Lleva al cuerpo al estado de inicio 5 minutos
Estiramiento Ayuda a la flexibilidad 5 minutos

Presentación y seguridad

Los profesionales de cualquier área proporcionan a los usuarios un trato respetuoso, con elevados estándares éticos y morales, y que además motivan a los estudiantes a seguir acondicionando su cuerpo. Las clases fitness son consideradas como “técnicas de envejecimiento exitoso”.

Los instructores debemos conocer nuestra música antes de iniciar la clase y dominar nuestras coreografías con progresiones y regresiones. Improvisar en la clase promueve la presencia de lesiones. Si no conocemos nuestra propia clase seremos incapaces de proporcionar señalizaciones verbales y visuales eficientes quedando en el usuario una sensación de insatisfacción.

La presentación es indispensable en cualquier acto humano. Es un protocolo de conducta social en donde las personas nos conocen. Aunque conozcas a tus usuarios no sabes si hay personas nuevas en clase. Por ello, antes de tu clase debes presentarte “Mi nombre es Jorge y soy su instructor de Baile Fitness”. Así tus usuarios saben quién eres y en que clase se encuentran.

Hay que conocer a nuestros usuarios. Esto facilitara hacer correcciones dirigidas si es el caso, al hablarle a los usuarios por su nombre se sienten en confianza, proporciona familiaridad con el instructor disminuyendo la tensión de los usuarios primerizos y la cordialidad de los usuarios frecuentes. Saluda a tus usuarios frecuentes por su nombre y siempre pregunta “¿veo caras/personas/usuarios nuevas?”.

Habrá algunos instructores con conocimientos médicos, pero eso no es una regla para todos los instructores del mundo. Como activadores físicos desconocemos  las condiciones de salud de los usuarios que acuden a nuestra clase. Por tal motivo, todo centro de acondicionamiento deportivo debe contar con los certificados médicos de los usuarios en donde el médico da constancia de su estado de salud. De igual forma, se deben contar con las debidas firmas en los documentos de “responsabilidad de buen estado de salud y capacidad para realizar ejercicio”.

Antes de iniciar nuestra clase debemos preguntar “¿alguno de ustedes cuenta con un problema de salud o toma algún medicamento?”. Esto nos ayudará a identificar usuarios que pudieran presentar alguna condición durante la clase. Debemos establecer un protocolo “si alguno de ustedes se siente mal durante la clase, jale al vecino(a), hágalo saber”. Ambas acciones les darán tranquilidad a los usuarios y podemos ser más precavidos al momento de dar clase.

Las recomendaciones universales de seguridad se enfocan a la biomecánica de la actividad de baile fitness: “(i) ropa adecuada (no ropa ajustada), (ii) zapatos adecuados (no botines deportivos o sandalias), (iii) no jorobarse (mantener la alineación vertebral), (iv) no bajar la cabeza por debajo del corazón, (v) no bloquear las articulaciones de rodillas o codos, (vi) si un paso no sale no lo fuerce, (vi) procure que la rodilla no rebase la punta del pie al realizar «sentadillas» o «desplantes”, (vii) cuide sus rodillas”. Estas recomendaciones deben hacerse en voz alta y asegurarse que todo el mundo las entienda.

Calentamiento

El calentamiento prepara al cuerpo para el ejercicio incrementando la frecuencia cardiaca. Presenta las siguientes características: (i) Iniciar despacio, (ii) Ser fácil, (iii) Consiste en ejercicios cardiovasculares simples como correr, trotar, o andar en bicicleta, (iv) El objetivo es comenzar a sudar (elevación de la temperatura corporal y activación metabólica).

Después de cinco a diez minutos, el calentamiento debe enfocarse a músculos y a movimientos más específicos, convirtiéndose en una actividad física programada (extremidades superiores, “core” [tórax, espalda, abdomen], extremidades inferiores). Se requiere crear una transición suave del calentamiento inicial hacia la actividad específica que se va a impartir.

El Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM, por sus siglas en inglés) recomienda que el calentamiento ocupe de cinco a diez minutos del total de la clase. El tiempo debe estar enfocado a la actividad de baja intensidad de grandes grupos musculares, y gradualmente progresar hacia lo que se requiere para el mantenimiento de la sesión.

Los objetivos del calentamiento son: (i) Favorece el flujo sanguíneo y de oxígeno. (ii) Permite un mayor intercambio de oxígeno. (iii) Incrementa la temperatura corporal. (iv) Incrementa la tasa metabólica. (v) Disminuye el riesgo de lesiones músculo-esqueléticas. (vi) Incrementa la flexibilidad del tejido conectivo. (vii) Mejora el rango de movilidad articular. (viii) Mejora la función articular. (ix) Mejora el desempeño muscular para la actividad física. (x) Favorece la activación y estiramiento de los músculos posturales y del torso (“core”). (xi) Permite transiciones corporales de reposo a actividad. (xii) Permite el ensayo de movimientos y patrones de movimiento que se utilizarán en clase. (xiii) Conocer a los participantes de la clase (coordinación y condición física). (xiv) Establecer un vínculo con los estudiantes y elevar el ánimo de la clase a «modo de fiesta».

Los pasos que componen el calentamiento de una modalidad de baile fitness son los siguientes: (i) Step-Touch (paso-toque) utilizando variaciones de brazos, hombros, pecho, y espalda. (ii) Cardio (ejercicio cardiovascular de pequeña a moderada intensidad con dirección y amplios rangos de movimiento), (iii) Toning/Fitness (opciones de tonificación que permitan la activación muscular del torso, músculos posturales, y porción inferior del cuerpo), (iv) No olvidar que el calentamiento debe tener la mitad de la intensidad que tendrá el resto de la clase. (v) Jamás perder de vista a los estudiantes.

La selección de la música es un elemento importante ya que engancha a los alumnos: «Es el inicio de la fiesta«. La selección musical debe tener en mente activar energéticamente a los alumnos y mantener el «ánimo festivo» a lo largo de la clase. Es recomendable utilizar canciones que los alumnos conozcan y preferentemente aquellas con las que puedan sentirse conectados. Pueden ser canciones que actualmente se escuchen en el radio o hits del pasado que la gente ame.

Las canciones deben tener un ritmo y cursó potente. El calentamiento puede estar compuesto de una a tres canciones. Ya sea una sola mezcla musical o tres canciones separadas. Cada una de estas canciones está enfocada a las tres partes del calentamiento. Una canción para piso-toque, otra para ejercicio cardiovascular, y otro para tonificación (fitness). Para cardiovascular y tonificación puedes considerar canciones que estén divididas en 3-4 secciones y que se repitan secuencialmente.

Entre las consideraciones biomecánica del calentamiento, el instructor debe tomar en cuenta lo siguiente: (i) Evite trabar o hiperflexionar los codos. (ii) Controle y evite la torsión de torso, caderas, rodillas, pies. (iii) Cuide la articulación de la rodilla (No torcer). (iv) Procure que la rodilla no rebase la punta del pie al realizar «sentadillas» o «desplantes». (v) No torcer las rodillas en sentido opuesto al desplazamiento. (vi) El torso debe estar activado para mantener la columna erecta y vertical de tal forma que soporte a las vértebras lumbares (no joroba).

Trabajo físico

El ACSM, la American Heart Association y Organización Mundial de la Salud recomiendan que las personas entre 18 y 65 años realicen 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada a intensa.

Pueden usarse tres variantes. La primera variante consiste en la realización de una actividad aeróbica durante 30 minutos con intensidad moderada durante cinco días de la semana (150 minutos). La segunda variante consiste en la realización de una actividad aeróbica durante 20 minutos con intensidad vigorosa durante cinco días de la semana (100 minutos). La tercera variante consiste en la alternancia de las dos primeras (por ejemplo: 30 minutos el día 1 con moderada intensidad – 20 minutos el día 2 con intensidad vigorosa – 30 minutos el día 3 con moderada intensidad – 20 minutos el día 4 con intensidad vigorosa – 30 minutos el día 5 con moderada intensidad) (130 minutos semanales).

La intensidad del ejercicio depende de la frecuencia cardiaca alcanzada durante la clase (fase de trabajo físico). Por eso una clase de 50 minutos es óptima.

Frecuencia cardiaca máxima 220 menos la edad en años Ejemplo: Un hombre de 40 años tendría una FCmáx de 220 – 40 = 180 latidos por minuto.
Ejercicio moderado en intensidad 60% de la FCmáx En el ejemplo anterior si la FCmáx es de 180 Lxmin; el ejercicio moderado en intensidad tendría una FC de 108 Lxmin
Ejercicio vigoroso en intensidad 80% de la FCmáx En el ejemplo anterior si la FCmáx es de 180 Lxmin; el ejercicio vigoroso en intensidad tendría una FC de 144 Lxmin

Existen otras fórmulas de calcular la frecuencia cardíaca máxima como la “Fórmula de Karvonen” que usa la siguiente fórmula:

% de FC objetivo = ((FCmáx – FC de reposo) x %intensidad) + FC de reposo

* FC de reposo es el promedio de la FC sin actividad alguna registrada durante 5 días consecutivos

Así, por ejemplo, para saber cuál sería mis pulsaciones óptimas para una intensidad del 70% sólo tendría que sustituir por mis datos (FCmax: 194, FCrep: 44) y el % de intensidad en tanto por uno:

FC al 70% = ((194-44) x 0.7) + 44 = 149 Lxmin

Las recomendaciones para mantener una actividad aeróbica de estas características se ha asociado a una disminución del riesgo de complicaciones cardiovasculares, del riesgo tromboembólico, y ayuda al control de peso. Además forma parte de las estrategias de envejecimiento exitoso. Además, en usuarios con osteoporosis o remplazo articular la Federación internacional de Medicina del Deporte sugiere los aeróbicos sin salto y el baile como actividades recomendadas.

Entre las ventajas del acondicionamiento físico en personas mayores de 60 años encontramos beneficios en: (i) Capacidad aeróbica y los sistemas cardiovascular y respiratorio. (ii) El fortalecimiento muscular impacta positivamente en la capacidad aeróbica. (iii) Masa muscular. (iv) Los músculos usados durante el ejercicio mantienen su “Status Quo”. (v) Entrenamientos de fuerza y resistencia pueden incrementar la masa muscular. (vi) Fuerza. (vii) El entrenamiento favorece la conservación de la fortaleza. (viii) Densidad ósea. (ix) El acondicionamiento físico puede ayudar en la prevención de osteoporosis. (x) Tasa metabólica basal. (xi) El acondicionamiento físico eleva el gasto metabólico lo que aunado a una alimentación sana ayuda al control del peso. (xi) Porcentaje de grasa corporal. (xii) El ejercitarse en forma regular favorece la quema calórica. (xiii) Tolerancia a los carbohidratos (azúcares). (xiv) El ejercicio en forma regular favorece la sensibilidad muscular a la insulina. (xv) Relación Colesterol Total:HDL. (xvi) El ejercicio regular, la dieta, la obesidad, y la genética son factores que regulan esta relación. (xvii) Presión arterial. (xviii) El ejercicio forma parte integral del tratamiento en sujetos hipertensos. (xix) Autoregulación de la temperatura. (xx) El ejercicio para incrementar la resistencia y la capacidad aeróbica, junto con una buena hidratación ayuda al cuerpo a mantener la temperatura corporal.

Enfriamiento

El enfriamiento consiste en la activación física de intensidad leve a moderada que permite el retorno del cuerpo a los procesos fisiológicos con los que contaba previo al inicio de la clase.

El enfriamiento es porción de la clase supone una actividad física de intensidad leve a moderada y que permite el retorno del cuerpo a los procesos fisiológicos con los que contaba previo al inicio de la clase. De igual forma, este momento de la clase, permite el estiramiento de los grupos musculares que fueron utilizados durante el ejercicio.

El ACSM recomienda que él enfriamiento componga cinco minutos del total de la clase para disminuir progresivamente la intensidad del ejercicio aeróbico y cinco minutos que favorezcan la flexibilidad. De tal forma que él enfriamiento requiere de al menos 10 minutos del total de la clase para destinarlos a esas dos indispensables actividades.

Los objetivos del enfriamiento son los siguientes: (i) Regresa gradualmente la frecuencia cardiaca al nivel previo al ejercicio. (ii) Disminuye gradualmente la presión arterial. (iii) Evita la aparición de calambres y dolor muscular. (iv) Promueve la circulación sanguínea y la oxigenación muscular. (v) Permite una remoción rápida del ácido láctico. (vi) Permite el estiramiento apropiado de los músculos utilizados durante el ejercicio. (vii) Facilita el término y cierre del acondicionamiento físico. (viii) Facilita la recuperación.

Los pasos que componen el enfriamiento de una modalidad de baile fitness son los siguientes: (i) Recuperación: Ritmo lento que utiliza movimientos corporales completos de menor intensidad (cinco minutos de la clase). (ii) Reducción de la frecuencia cardiaca: Evita movimientos acelerados o saltos.

La sección de enfriamiento incluye canciones suaves (música suave) que permitan la disminución gradual del nivel de intensidad con la finalidad de reducir la frecuencia cardiaca al estado previo al acondicionamiento. Los ritmos que pueden ser empleados pueden ser flamenco, tango, bachata suave, entre otros. Él enfriamiento puede terminar con una canción de ritmo lento que permita el estiramiento muscular y la respiración. Proporciona siempre un final que incite a tomar nuevamente la clase.

Estiramiento

Utilización de técnicas que ayudan a incrementar el rango de movimiento y disminuyen el dolor muscular (dolorimiento) (cinco minutos de la clase). El estiramiento final puede ser de pies a cabeza y abarca los grupos musculares utilizados en clase. Nunca pierda de vista a los estudiantes.

La biomecánica del estiramiento contempla en forma ordenada los siguientes segmentos corporales: (i) Cuello, (ii) Dorso y espalda, (iii) Deltoides, (iv) Pecho y brazos, (v) Torso, (vi) Cuadriceps e ilioinguinales, (vii) Glúteos y caderas, (viii) Alineación mentón tobillo, (ix) Cabeza siempre por arriba del corazón, (x) Señalamiento (cuing) y evaluación visual. Para lograr un acondicionamiento seguro se requiere vigilar que los alumnos mantengan una alineación adecuada, aislar grupos musculares, y propiciar movimientos controlados.

El ACSM recomienda las siguientes medidas de seguridad: (i) Evite trabar o hiperflexionar los codos. (ii) Controle y evite la torsión de torso, caderas, rodillas, pies. (iii) Cuide la articulación de la rodilla (No torcer). (iv) Procure que la rodilla no rebase la punta del pie al realizar «sentadillas» o «desplantes». (v) No torcer las rodillas en sentido opuesto al desplazamiento. (vi) El torso debe estar activado para mantener la columna erecta y vertical de tal forma que soporte a las vértebras lumbares (no joroba). (vii) Mantener la posición (8 segundos) y no balancear. (viii) Siempre supervise la alineación de sus alumnos.

LECTURAS RECOMENDADAS

Yumuk V, Tsigos C, Fried M, et al. (2007). Physical activity and public health: Updated recommendation for adults from the American College of Sports Medicine and the American Heart Association. Circulation, 116 (9): 1081-1093.

s. a. (2008). International SportMed Journal. 9 (1): 39-43. *Disponible en: http://www.ismj.com

Evans W, Rosenberg IH. (2007). Biomarkers. Nueva York. EE. UU.: s. e.

Tendencias actuales sobre las clases deportivas grupales: HIIT


Por: Alfredo Covarrubias-Gómez, Méd. Esp., L. N., Inst. Fís. Gpal.


El mundo del fitness presenta a los usuarios un sinnúmero de clases. Cada una de ellas puede ser muy atractiva. De acuerdo al American College of Sports Medicine las tendencias deportivas del 2019 colocaron en tercer lugar a las actividades que utilizan técnicas de acondicionamiento de alta intensidad con intervalos (HIIT, high intensity interval training).

Esto es por demás interesante ya que este tipo de entrenamiento cuenta con más de 600 publicaciones científicas [PubMed]. Se ha demostrado que tiene un impacto positivo en la salud de las personas. Sin embargo, en personas sedentarias que han realizado este tipo de actividades, se identifican deserciones. En el estudio meta-analítico de Reljic y colaboradores (2019); las tasas de abandono más altas, ocurren en las intervenciones centradas en ciclismo. Las sesiones de larga duración o en horarios que requerían un esfuerzo adicional por el usuario también presentaron tasas de abandono mayores. Llama la atención que la intensidad del ejercicio no se relaciona con la tasa de deserciones.

Clase funcional modalidad HIIT denominada Strong by Zumba

Se ha demostrado que mejora la tensión arterialmejora la condición física en sobrevivientes de cáncerayuda a la pérdida de peso, entre muchos otros beneficios (en especial en poblaciones de riesgo como personas con enfermedades coronarias, diabéticos, obesas, con síndrome metabólico, etc).

No olvides que antes de realizar cualquier actividad física debes consultar a tu médico. Finalmente, no lo pienses más e invita a tus amigos a buscar una buena clase de HIIT con instructores certificados.

Zumba Fitness: ¿Sirve de algo?


Por: Alfredo Covarrubias-Gomez, Méd. Esp., L. N., Inst. Fís. Gpal.


El programa de acondicionamiento físico aeróbico con música inspirada en “Ritmos Latinos” denominado ZumbaⓇ Fitness fue creado en la década de los noventas por Alberto “Beto” Pérez. La historia de este programa incluso ha sido llevada a la televisión por el impacto global que ha presentado.

Zumba: Un fenómeno mundial

Se estima que esta actividad física es practicada por 15 millones de personas, en 200,000 locaciones, en 180 países; siendo calificada en los primeros lugares del listado mundial de tendencias deportivas realizado por el American College of Sports Medicine.

Este programa de acondicionamiento promueve un ejercicio aeróbico óptimo (considerando la Guías de Recomendación del Colegio Americano de Medicina del Deporte) (1-3).

Se ha documentado en la literatura médica que esté tipo de ejercicio puede mejorar el bienestar, el acondicionamiento aeróbico, y la función neuromuscular (4); es de fácil realización y mantiene la adherencia; reduce significativamente los estados hipertensivos, los niveles sanguíneos de triglicéridos (5), favorece la pérdida de peso corporal (-1.05 ± 0.55kg, p < 0.05) y de grasa corporal (-1.2 ± 0.6%, p < 0.01) (6), y reduce la duración e intensidad del dolor en cuello (7).

Se ha propuesto que esta actividad quema 9.5 kilocalorias por minuto. Esto se traduce en 570 kilocalorias en una hora de ejercicio en una clase de intensidad promedio.

Recuerda que antes de tomar una clase de baile aeróbico grupal bajo la denominación “Zumba” debes verificar que tu instructor se encuentre certificado por la marca y con licencia para impartir este tipo de clases. La Secretaría del Trabajo y de Educación de México a través del programa CONOCER certifican a los instructores de baile aeróbico mediante el estándar de competencia ECO 1071, verifica que tu instructor posea esta certificación. Evita lesiones.

Referencias

  1. Luettgen M, Foster C, Doberstein S, Mikat R, Porcari J. Zumba®: Is the “fitness-party” a good workout? J Sports Sci Med. 2012; 11: 357-358.
  2. Otto RM, Maniguet E, Peters A, Boutagy N, Gabbard A, Wygand JW, Yoke M. The energy cost of Zumba exercise. Med Sci Sports Exercise. 2011; 43: S329.
  3. American College of Sports Medicine. Guidelines for Exercise Testing and Prescription. Baltimore (USA). Lippincott, Williams & Wilkins. 2010.
  4. Donath L, Roth R, Hohn Y, Zahner L, Faude O. The effects of Zumba training on cardiovascular and neuromuscular function in female college students. Eur J Sport Sci. 2014; 14: 569-577.
  5. Araneta MR, Tanori D. Benefits of zumba fitness among sedentary adults with components of the metabolic syndrome: a pilot study. J Sports Med Phys Fitness. 2014 Jun 12. [Epub ahead of print].
  6. Krishnan S, Tokar TN, Boylan MM, Griffin K, Feng D, Mcmurry L, Esperat C, Cooper JA. Zumba® dance improves health in overweight/obese or type 2 diabetic women. Am J Health Behav. 2015; 39: 109-120.
  7. Barene S, Krustrup P, Holtermann A. Effects of the Workplace Health Promotion Activities Soccer and Zumba on Muscle Pain, Work Ability and Perceived Physical Exertion among Female Hospital Employees. PLoS One. 2014; 9: e115059.

Organización de las Clínicas del Dolor.

Por: Alfredo Covarrubias-Gómez. Méd. Esp., L. N., Inst. Fís. Gpal.

Introducción.

En este sentido, ante la necesidad de crear instituciones que orienten a los clínicos sobre el alivio del dolor, surge la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP, por sus siglas en inglés) en 1973. Esta asociación agrupa actualmente a cerca de 6,500 miembros distribuidos en 123 países (2).

Las primeras clínicas del dolor, fueron montadas por anestesiólogos que realizaban primariamente bloqueos nerviosos. Con el paso del tiempo, el incremento en el número de usuarios, motivo el establecimiento de unidades dedicadas al alivio del dolor crónico. Sin embargo su organización y alcances, dependían de las necesidades individuales de los centros en los que se encontraban (1).

Dadas las condiciones en las que nacen las clínicas del dolor, no es sorprender que los anestesiólogos constituyan la mayor proporción de especialistas dedicados a esta área del conocimiento médico (en el Reino Unido el 90% de estos especialistas son anestesiólogos) (1).

No obstante a lo anterior, cabe destacar que el 17% de los pacientes que son atendidos centros de atención primaria, presentan dolor crónico. Aunado a ello, solo el 1% es atendido por un especialista en Medicina del Dolor (3, 4). Más aún, diversos estudios han identificado que el alivio de este tipo de dolor es ineficiente. En este sentido, un tercio de los europeos y estadounidenses con dolor crónico, considera que su médico “no sabe como tratar su dolor” (5, 6).

Lo anterior, traduce la necesidad de identificar las posibles causas de esta deficiencia: (i) carencia educativa sobre el alivio del dolor en los programas de pregrado (solo se proporcionan de 30 horas en promedio durante la formación médica en la Unión Americana), (ii) falta de recursos humanos capacitados en el alivio del dolor, (iii) distribución inequitativa de los recursos humanos y materiales en materia de dolor, (iv) falta de estandarización en el acto médico para proporcionar alivio del dolor, (v) otras (1, 7).

Bajo este marco de referencia, resulta evidente que los gobiernos deben tomar acciones en consecuencia, con la finalidad de proporcionarle a la población con dolor crónico un manejo eficiente, eficiente, óptimo, y racional (1). En este sentido, en 1998, el Consejo Americano de Especialidades Médicas (ABME, por sus siglas en inglés) reconoció a la Medicina del Dolor como una especialidad médica derivada de las neurociencias (4). Lo propio ocurrió en el Reino Unido en 1999 (1).

De acuerdo a una estimación realizada en el Reino Unido, se necesitan dos especialistas en Medicina del Dolor para cada 200,000 ciudadanos (1). Es decir, si nuestro país cuenta con 110 millones de habitantes; entonces se necesitan, 1,100 especialistas en esta área del conocimiento. Sobre esto, la Asociación Mexicana para el Estudio y Tratamiento del Dolor (AMETD) estima que en el país hay cerca de 600 especialistas en esta área; sin embargo, en su base de datos solo acreditan esta actividad 60 personas (a diciembre del 2006) (3). En este sentido, se ha estimado que solo el 30% de estos especialistas se labora efectivamente en un centro para el alivio del dolor (es decir 180 médicos).

Organización de las clínicas del dolor.

No obstante a dichas vicisitudes, se ha propuesto que la organización de un servicio dedicado al abordaje de enfermos con dolor (crónico u oncológico), debe organizarse en la forma siguiente (1, 8):

(i) Se debe tener en cuenta que dadas las características de la atención médica proporcionada en algunos países, el abordaje interdisciplinario presenta ventajas sobre el multidisciplinario. En este sentido, el sistema de atención británico, propone que la atención interdisciplinaria permite la interacción médica mediante la inter-consulta con otros especialistas; y que la formación de comités de evaluación (multidisciplinario), consume recursos humanos necesarios para otras funciones.

(ii) La atención de enfermos con dolor es altamente especializada; en consecuencia, su intervención ocupa frecuentemente a los servicio de fisioterapia, psicología clínica, y radiología. Por lo anterior, es mandatorio contar con acceso a dicha asistencia.

(iii) Es preferible (más no indispensable) que todos aquellos inter-consultantes, tengan cierto grado de experiencia en el manejo de enfermos con dolor y se encuentren familiarizados con los objetivos del tratamiento.

(iv) Un servicio de atención a enfermos con dolor de tiempo completo, requiere asistencia secretarial y de enfermería (preferentemente especializado en la atención de dichos enfermos).

(v) El presupuesto destinado a un servicio de atención a enfermos con dolor debe estar claramente identificado y ser suficiente para proveer, mantener, y remplazar el equipo necesario para el desarrollo de dicha actividad. Así mismo, debe contemplar la capacitación continua del equipo médico y paramédico. Al tiempo que permita, contar con recursos para la captura de datos que permitan la realización de auditorias médicas y del servicio.

(vi) Los servicios para la atención de enfermos con dolor deben contar con personal capacitado en el manejo intervencionista. Aunado a lo anterior, se debe contar con el acceso al área de quirófanos para el desarrollo de dicha actividad. Para ello, se debe promover el acercamiento con los departamentos de Cirugía y Radiología Intervencionista.

(vii) De igual forma, dichos servicios, deben ser capaces de proporcionar atención intra-hospitalaria, mediante la asignación (en caso necesario) de camas en hospitalización y con la asistencia del servicio de enfermería para dichos enfermos. Aunado a esto, para la atención de los enfermos ambulatorio se debe contar con áreas específicas destinadas para la recepción, entrevista, y evaluación médica, psicológica, y de rehabilitación (según sea el caso). Todo lo anterior en estricto apego a las Normas Oficiales Mexicanas para la atención del enfermo ambulatorio y hospitalizado.

(viii) El personal de los servicios de atención a enfermos con dolor crónico, deben contar con un espacio asignado específicamente para la realización de sesiones académicas o administrativas programadas. Al menos tres de estas sesiones deben contar con especialistas de otras áreas (inter-consultantes, ej: reumatología, neurología, ortopedia, oncología, otros.). Al menos tres de estas sesiones deben realizarse en forma conjunta con especialistas en medicina física y rehabilitación. Al menos tres de esas sesiones deben realizarse en forma conjunta con el área de psicología clínica.

(ix) Se debe promover la interacción con otras áreas de la medicina, estableciendo líneas de comunicación y acercamiento.

(x) Se debe considerar el establecimiento de un servicio de atención médica y paramédica en forma ambulatoria y que este capacitada en la atención de enfermos con dolor oncológico y no-oncológico. Todo ello en estricto apego a la Norma Oficial Mexicana para la atención médica ambulatoria.

(xi) Los servicio de atención a enfermos con dolor (independientemente de la etiología), deben ser capaces de proporcionar atención médica y paramédica de tipo paliativo.

(xii) Es indispensable promover la asistencia, docencia e investigación, en todos los miembros que conforman un servicio de atención a enfermos con dolor. Misma que debe situarse conforme a los lineamientos éticos establecidos a nivel nacional e internacional. Al tiempo que deben ser supervisados y aprobados por los comités de ética.

Fundamentos para conformar clínicas del dolor en México.

En Enero del 2009, se publicaron en el Diario Oficial de la Federación, modificaciones a la ley general de salud. Estos incluyen (9):

(i) (Artículo 3) Es materia de salubridad general, (fracción XXX) el tratamiento integral del dolor.

(ii) (Artículo 33) Las actividades de la atención médica son: (fracción IV) Paliativas, que incluyen el cuidado integral para preservar la calidad de vida del paciente, a través de la prevención, tratamiento y control del dolor, y otros síntomas físicos y emocionales por parte de un equipo profesional multidisciplinario.

(iii) (Título 8vo. Bis Capítulo I) De los cuidados paliativos a la atención de los enfermos en situación terminal. (Artículo 166 bis 1) se entenderá por: (fracción III) Cuidados Paliativos: El cuidado activo y total de aquéllas enfermedades que no responden a tratamiento curativo. El control del dolor, y de otros síntomas, así como la atención de aspectos psicológicos, sociales y espirituales.

(iv) (Título 8vo. Bis Capítulo II) Los derechos de los enfermos en situación terminal. (Artículo 166 bis 3) son: (fracción VII) Solicitar al médico que le administre medicamentos que mitiguen el dolor.

Referencias.

  1. Documento de consenso sin autores citados. Anaesthetists and non-acute pain management. Published by the Association of Anaesthetists of Great Britain and Ireland, the Royal College of Anaesthetists, and the Pain Society. 1996.
  2. Página en Internet sin autores citados. International Association for the Study of Pain [www.iasp-pain.org]. Fecha de consulta: Marzo 2010.
  3. Covarrubias-Gomez A. Las clínicas del dolor en México. Rev Mex Anest. 2008; 31: 66-70.
  4. Covarrubias-Gomez A. Papel del anestesiólogo en el manejo del dolor crónico. Rev Mex Anest. 2008; 31: S235-S237.
  5. Página en Internet sin autores citados. Pain Study Tracking Ongoing Responses for a Year (PainSTORY survey) [www.painstory.org]. Fecha de consulta: Marzo 2010.
  6. Página en Internet sin autores citados. Chronic Pain in America Survey [www.ampainsoc.org]. Fecha de consulta: Marzo 2010.
  7. Guevara-Lopez U, Covarrubias-Gomez A, Rodriguez-Cabrera R, Carrasco-Rojas A, Aragon G, Ayon-Villanueva H, Grupo de consenso para el desarrollo de los parámetros de práctica para el manejo del dolor en México. Parámetros de práctica para el manejo del dolor en México. Cir Cir. 2007; 75: 385-407.
  8. Documento de consenso sin autores citados. Provision of pain services. Published by the Association of Anaesthetists of Great Britain and Ireland, and the Pain Society. 1997.
  9. Secretaria de Salud (México). Ley general de salud (Actualizada al 30 de Diciembre del 2009). [www.salud.gob.mx] Fecha de consulta: Marzo 2010.

Movimientos médicos en México

Por: Alfredo Covarrubias-Gómez. Méd. Esp., L. N., Inst. Fís. Gpal.

MOVIMIENTO MÉDICO, MOVIMIENTO SOCIAL

Empiezo puntualizando que la sociedad mexicana ha olvidado los movimientos sociales encabezados por el gremio médico y cómo estos movimientos han influido en las instituciones médicas de la nación. En palabras de Francisco Hernández-Orozco (2015) “(este evento) fué el primer movimiento social democrático en una sociedad principalmente urbana, sumisa y oprimida”.

Tal caso es en especial relevante por que se gestionó en un ambiente posrevolucionario, al término de la instauración de la reforma agraria, y la expropiación de la industria eléctrica. En un medio donde la volatilidad y el miedo formaban parte de la sociedad mexicana de la época, ya que se había vivido la violenta represión de profesores, pilotos y ferrocarrileros. Aunado a ello se conformó el movimiento guerrillero encabezado por Lucio Cabañas en Guerrero, el encarcelamiento de Siqueiros, entre diversos acontecimientos belicosos (Hernández-Orozco, F. 2015).

Este movimiento careció de filiación política alguna y se mantuvo alejado de las ideologías comunistas de la época, fué completamente pacífico, e impulsó la forma en la que se practicaba la obsolescente medicina mexicana. Al tiempo que puso en evidencia la incapacidad de los políticos para aceptar la necesidad de transformar instituciones con la finalidad de hacer frente a una sociedad demandante y carente de bienes y servicios fundamentales (Hernández-Orozco, F. 2015).

En 1938 nace la secretaría de salud. En 1943 se había fundado el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) junto con el primer de los institutos Nacionales de Salud (Hospital Infantil de México). Más tarde nacieron el Instituto Nacional de Cardiología, en 1944; el Hospital de Enfermedades de la Nutrición, en 1946; el Instituto Nacional de Cancerología, en 1950; el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para Trabajadores del Estado (ISSSTE), en 1960; y el Instituto Nacional de Neurología, en 1964 (El sistema de salud mexicano, una historia de casi 60 años, s. f.).

En 1960 se iniciaba en forma errática el sistema de residencias médicas. Residente era el término empleado en esas fechas para los pasantes de medicina y los médicos internos. Estos profesionistas en las instituciones recién conformadas eran “mano de obra barata”, prácticamente gratuita, y carecían de horarios fijos. Tal injusticia promovió el movimiento médico referido y culminó con la modificación de la Ley General del Trabajo y el establecimiento de los Consejos Certificadores de Especialidad (Hernández-Orozco, F. 2015).

Este movimiento inicia por médicos pasantes e internos del recién construido Hospital 20 de Noviembre con la finalidad de acceder al pago de un ínfimo aguinaldo al que tenían derecho y mismo que fue negado. Estos médicos se organizaron 26 de Noviembre de 1964 en un paro de labores que no afectó a los enfermos (funcionaron con un sistemas de guardia mínima sin abandonar las áreas críticas, quirófanos, y urgencias). Recibieron el apoyo incondicional de los médicos de base, de las enfermeras y del personal paramédico; sin embargo, el subdirector médico del ISSSTE, de manera arbitraria, no autorizó el pago del aguinaldo de los “becarios” y fueron cesados 210 pasantes o internos (Hernández-Orozco, F. 2015). El paro duró 22 días (Gutiérrez-Samperio, C. 2016).

No obstante a las peticiones de diversos sectores del hospital para la reinstalación de los cesados las autoridades mostraron una negativa radical. Al paro se sumaron otros grupos de profesionales de la salud. Y tras la infructuosa intervención del Dr. Ignacio Chávez (rector de la UNAm en aquel entonces) . Se funda la Asociación de Médicos Mexicanos Residentes e Internos AC (AMMRI) y el 18 de Enero de 1965 en el “Aula José Terrazas” del Hospital General de México, la Alianza de Médicos de Mexicanos (Hernández-Orozco, F. 2015).

El 8 de diciembre de ese año (1965) se realiza la “Marcha del Silencio” por la Avenida Juárez hasta el Zócalo, con una distribución ordenada en la plataforma frente a Palacio Nacional. En esta participaron más de tres mil médicos, quienes durante su camino, fueron agredidos verbal y físicamente por provocadores pagados del sindicato de limpia y transporte (Hernández-Orozco, F. 2015).

Tras tres paros complementarios, despidos masivos de médicos, desprestigio del acto médico, y la amenaza presidencial durante el informe de gobierno motivaron la emigración de médicos dejando un número considerable de vacantes que cubrieron médicos extranjeros y esquiroles (Gutiérrez-Samperio, C. 2016).

Tal movimiento denota la presión ejercida por el gobierno ya que logró silenciar a la Academia Nacional de Medicina (órgano consultivo del gobierno Federal sobre temas relacionados con la salud) e incluso promovió que el presidente en turno felicitara al director del ISSSTE por su mano dura contra los médicos “rebeldes” (Hernández-Orozco, F. 2015).

Fue mucho lo que se logró tras este movimiento en cuanto a la recuperación de dignidad y respeto para los trabajadores de la salud. Se lograron mejoras en la enseñanza de los residentes y en la remuneración económica de internos, residentes y médicos adscritos. El aumento de los sueldos de los médicos en una institución como el IMSS necesariamente tuvo que repercutir en el incremento salarial en otras instituciones  (Gutiérrez-Samperio, C. 2016).

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Movimiento médico en México

CONCLUSIONES

A raíz del movimiento médico de 1964 y 1965, los sectores urbanos tomaron mayor conciencia del papel que deberían jugar dentro de la sociedad. Su nivel de organización motivó a los movimiento estudiantiles del 1968 para el logro de sus demandas, y marcó la continuación de las luchas de la clase trabajadora urbana por cristalizar la democratización de las políticas sindicales y la apertura a un diálogo recíproco entre autoridades y gobernados (Cabello-Lopez, A., Gopar-Nieto, R., Aguilar-Madrid, G., & Juarez-Perez, C. A. 2015).

Las repercusiones de este movimiento en el ámbito académico también relevantes. Expuso la falta de coordinación entre instituciones académicas y laborales en materia de salud y demostró una desproporción entre la creación de edificios sin incremento en el número de médicos egresados que pudiesen cubrir la demanda asistencial. La década posterior al movimiento médico, el mercado laboral no pudo absorber el gran número de jóvenes que buscaban empleo, debido a que el número de egresados de las escuelas de medicina aumentó sin precedentes, producto de la apertura desregulada de las universidades públicas(Cabello-Lopez, A., y colaboradores. 2015).

A más de medio siglo las condiciones que viven los médicos de la nación no son diferentes. Salarios reducidos, denigración de acto médico por la sociedad, falta de empleo por los egresados, un sistema de residencias evidenciado como corrupto, demandas por negligencia, escasez de recursos materiales para la realización de diagnósticos óptimos y terapéutica efectiva, jornadas extenuantes (disfrazadas de muchas formas), multiempleo, depresión, adicción, suicidio, son constantes del día a día para los galenos mexicanos. Esto está dirigiendo a que la práctica de la medicina deje de ser atractiva y la juventud mexicana opte por otras carreras con mayor futuro.

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REFERENCIAS

Cabello-Lopez, A., Gopar-Nieto, R., Aguilar-Madrid, G., & Juarez-Perez, C. A. (2015). Perspectiva histórica y social del Movimiento Médico de 1964-1965 en México. Rev Inst Mex Seguro Soc, 53(4), 466-471.

Gutiérrez-Samperio, C. (2016). El Movimiento Médico en México (1964-1965). ¿Qué pasa medio siglo después? Gac Med Mex, 152(s. n.), 124-134.

Hernández-Orozco, F. (2015). El Movimiento médico y la Alianza de Médicos Mexicanos. Quincuagésimo aniversario. An Orl Mex, 60(4), 211-216.

(s. a.). El sistema de salud mexicano, una historia de casi 60 años. (s. f.). (En Línea). Recuperado el 18 de Octubre del 2018 del sitio en internet http://www.salud.gob.mx/apps/htdocs/gaceta/gaceta_010702/hoja7.html

UnADM. (2018). Contexto Socioeconómico de México. Unidad 1 [Introducción al estudio histórico de México]. Material de consulta.

ZumbaⓇ Fitness en la salud del trabajador: ¿Es útil?

Por: Alfredo Covarrubias-Gómez, Méd. Esp., L. N., Inst. Fís. Gpal.

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1. Obesidad en México

El sobrepeso y la obesidad se han reconocido actualmente como un reto de salud pública al que se enfrenta la humanidad. Este problema de salud se ha incrementado en frecuencia no sólo en países desarrollados sino también en aquellos en vías de desarrollo. El incremento excesivo en el peso corporal incrementa el riesgo para padecer enfermedades crónico-degenerativas; así como, los costos asociados a la atención en salud (1).

Se ha documentado que México presenta una elevada prevalencia mundial en obesidad; la cual, es diez veces mayor a la observada en Japón y Corea. El problema de salud que representa la obesidad en México: (i) incluye a la población de adultos y a la infantil, (ii) el sobrepeso es mayor en hombres mientras que la obesidad es mayor en mujeres, (iii) hasta el 2012 se identificaron 26 millones de personas con sobrepeso y 22 millones de obesos (1).

Esta serie de eventualidades convierten en mandatoria la necesidad de implementar estrategias de acción que sean costo-efectivas enfocadas a la prevención y eventual control de la obesidad en niños, adolescentes, y adultos en la República Mexicana. Entre estas medidas la Secretaría de Salud implementó una campaña enfocada a eliminar el consumo de refrescos y alimentos no-saludables de escuelas y centros laborales gubernamentales (2).

2. Efectos de la obesidad sobre el riesgo metabólico

Se ha propuesto que personas que tienen un Índice de Masa Corporal mayor de 40 m/kg2 (obesidad grado 3) presentan un incremento en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipidemia, algunos tipos de cáncer, neumopatías, alteraciones biomecánicas y locomotoras, depresión, y trastornos varios de la alimentación (3, 4).

3. Impacto del ejercicio y la actividad física sobre la obesidad

Se ha demostrado que la actividad física y el ejercicio tienen favorecen un decremento en el Índice de Masa Corporal, el Riesgo Metabólico, los valores de lípidos en sangre, y la resistencia a la insulina (5). Más aún, en el individuo obeso la inflamación sistémica crónica, la sobrecarga mecánica, y un incremento en la respuesta autonómica se asocian al incremento en la prevalencia del dolor crónico en ese grupo poblacional. En ellos, se ha propuesto que la reducción de la grasa abdominal promueve una disminución en los marcadores inflamatorios que participan en el proceso nociceptivo; de tal forma, que el ejercicio y la actividad física pueden favorecer que la presencia de dolores crónicos disminuyan (6).

4. Actividad física en el ámbito laboral

Las actividades de la vida contemporánea condicionan que la mayoría de los adultos no realice una actividad física adecuada. Diversos meta-análisis acerca de la promoción de la actividad física en el ámbito laboral han mostrado efectos significativamente positivos sobre la conducta del sujeto hacia la actividad física y el ejercicio; de igual forma, identifican una mejoría en los niveles de lípidos en sangre, las medidas antropométricas, y la asistencia y el estrés laboral (7-9).

En otro metanálisis se observa que la promoción de la actividad física en el ámbito laboral aunado a intervenciones sobre la conducta nutricional reducen significativamente el peso, el Índice de Masa Corporal, y el porcentaje de gras corporal (10). De tal forma que se ha identificado una asociación positiva entre la actividad física y la salud psicosocial de los trabajadores principalmente en esferas como la «Calidad de Vida» y Bienestar Emocional (11). En este sentido algunos autores han descrito la necesidad de construir «Conciencia de Salud» en los trabajadores y empleadores para lograr contar con una fuerza laboral competitiva, productiva, y sana (12).

5. Beneficios en salud asociados al programa de ZumbaⓇ Fitness

El programa de acondicionamiento físico aeróbico con música inspirada en «Ritmos Latinos» denominado ZumbaⓇ Fitness fue creado en Colombia a mediados de la década de los noventas por Alberto «Beto» Pérez. Se estima que tal actividad física es practicada por 14 millones de personas, en 110,000 locaciones, en 150 países; siendo calificada en noveno lugar del listado mundial de tendencias deportivas del 2012 (13).

Se ha documentado que este programa promueve obtener un ejercicio aeróbico óptimo al considerar la Guías de Recomendación del Colegio Americano de Medicina del Deporte (American College of Sports Medicine) (13-15). De igual forma se ha identificado que puede ser aplicado para mejorar el bienestar, el acondicionamiento aeróbico, y la función neuromuscular (16); es de fácil realización y mantiene la adherencia; reduce significativamente los estados hipertensivos, los niveles sanguíneos de triglicéridos (17), favorece la pérdida de peso corporal (-1.05 ± 0.55kg, p < 0.05) y de grasa corporal (-1.2 ± 0.6%, p < 0.01) (18), y reduce la duración e intensidad del dolor en cuello (19).

De la mano a los potenciales beneficios alcanzados con esta actividad física se han documentado algunos eventos adversos que incluyen oclusión arterial periférica asociada al calzado deportivo tipo «sneakers» (20); y lesiones en rodilla, tobillo/pie, hombro, codo, espalda baja, cuello, muslo y pierna que se han asociado al número de clases por semana (más de cuatro) y que presentan una frecuencia similar a las observadas en otros programas de acondicionamiento físico con música (21).

6. Referencias

  1. Dávila-Torres J, González-Izquierdo JJ, Barrera-Cruz A. Obesity in Mexico. Rev Mex Inst Mex Seguro Soc. 2015; 53: 240-249.
  2. Barquera S, Campos I, Rivera JA. Mexico attempts to tackle obesity: The process, results, push backs and future challenges. Obes Rev. 2013; 14 (Suppl. 2): 69-78.
  3. Livhits M, Mercado C, Yermilov I, Parick J, Dutson E, Mehran A, et al. Behavioral factors associated with successful weight loss after gastric bypass. Am Surgeon 2010; 76: 1139-1142.
  4. Pinheiro A, Freitas S, Corso A. Uma abordagem epidemiologica da obesidade. Rev Nutr 2004; 17: 523-533.
  5. Taghian F, Zolfaghari M, Hedayati M. Effects of Aerobic Exercise on Serum Retinol Binding Protein 4, Insulin Resistance and Blood Lipids in Obese Women. Iran J Public Health. 2014; 43: 658-665.
  6. Paley CA, Johnson MI. Physical Activity to Reduce Systemic Inflammation Associated with Chronic Pain and Obesity: A Narrative Review. Clin J Pain. 2015. [Epub ahead of print]
  7. Conn VS, Hafdahl AR, Cooper PS, Brown LM, Lusk SL. Meta-analysis of workplace physical activity interventions. Am J Prev Med. 2009; 37: 330-339.
  8. To QG, Chen TT, Magnussen CG, To KG. Workplace physical activity interventions: a systematic review. Am J Health Promot. 2013; 27: e113-e123.
  9. Schröer S, Haupt J, Pieper C. Evidence-based lifestyle interventions in the workplace: An overview. Occup Med (Lond). 2014; 64: 8-12.
  10. Verweij LM, Coffeng J, van Mechelen W, Proper KI. Meta-analyses of workplace physical activity and dietary behaviour interventions on weight outcomes. Obes Rev. 2011; 12: 406-429.
  11. Brown HE, Gilson ND, Burton NW, Brown WJ. Does physical activity impact on presenteeism and other indicators of workplace well-being? Sports Med. 2011; 41: 249-262.
  12. Loeppke RR, Schill AL, Chosewood LC, Grosch JW, Allweiss P, Burton WN, Barnes-Farrell JL, Goetzel RZ, Heinen L, Hudson TW, Hymel P, Merchant J, Edington DW, Konicki DL, Larson PW. Advancing workplace health protection and promotion for an aging workforce. J Occup Environ Med. 2013; 55: 500-506.
  13. Luettgen M, Foster C, Doberstein S, Mikat R, Porcari J. Zumba®: Is the «fitness-party» a good workout? J Sports Sci Med. 2012; 11: 357-358.
  14. Otto RM, Maniguet E, Peters A, Boutagy N, Gabbard A, Wygand JW, Yoke M. The energy cost of Zumba exercise. Med Sci Sports Exercise. 2011; 43: S329.
  15. American College of Sports Medicine. Guidelines for Exercise Testing and Prescription. Baltimore (USA). Lippincott, Williams & Wilkins. 2010.
  16. Donath L, Roth R, Hohn Y, Zahner L, Faude O. The effects of Zumba training on cardiovascular and neuromuscular function in female college students. Eur J Sport Sci. 2014; 14: 569-577.
  17. Araneta MR, Tanori D. Benefits of zumba fitness among sedentary adults with components of the metabolic syndrome: a pilot study. J Sports Med Phys Fitness. 2014 Jun 12. [Epub ahead of print].
  18. Krishnan S, Tokar TN, Boylan MM, Griffin K, Feng D, Mcmurry L, Esperat C, Cooper JA. Zumba® dance improves health in overweight/obese or type 2 diabetic women. Am J Health Behav. 2015; 39: 109-120.
  19. Barene S, Krustrup P, Holtermann A. Effects of the Workplace Health Promotion Activities Soccer and Zumba on Muscle Pain, Work Ability and Perceived Physical Exertion among Female Hospital Employees. PLoS One. 2014; 9: e115059.
  20. Inouye J, Nichols A, Maskarinec G, Tseng C-W. A Survey of Musculoskeletal Injuries Associated with Zumba. Hawai’i J Med Public Health. 2013; 72: 433-436.
  21. Notarnicola A, Maccagnano G, Pesce V, Tafuri S, Leo N, Moretti B. Is the Zumba fitness responsible for low back pain? Musculoskelet Surg. 2015 Apr 23. [Epub ahead of print].

La bondad o maldad de los actos y Santo Tomás de Aquino

Por: Alfredo Covarrubias-Gómez, Méd. Esp., L. N., Inst. Fís. Gpal.

Desarrollo.

Tommaso D’Aquino fue un teólogo de la orden “Dominica” que nació en 1224 y vivió 50 años. Su vida la radicó en Italia y Francia, logró ser considerado el escolástico más representante del medioevo, sus obras más representativas son “Summa theologiae” y “Summa contra gentiles”, fué canonizado el 18 de Julio de 1323 y nombrado “doctor eclesiástico” en 1567 (1).

En sus escritos, San Tomás de Aquino (traducción de su nombre italiano al castellano), se refiere al “bien moral” y a la “maldad”. Define el “bien moral” como “el razonamiento que mueve a los humanos a actuar de forma buena y perfectible” atendiendo en esta acción a la “ley natural”. La moralidad del acto humano es “buena” y parte de la razón (2).

De igual forma, considera que la “maldad” es la ausencia de “bondad”; para entender la “maldad” hay que entender la “bondad” desde la visión divina (2). Consecuentemente existen tres elementos en una “acción buena”: 1. Objeto, 2. Fin, y 3. Circunstancias buenas.

Toda acción humana es esencialmente “bondadosa”; de tal suerte que, ninguna acción humana es “malvada”. Las acciones “malvadas” no lo son por el acto sino por la potencialidad de evitar la “bondad”. Esta evitación parte de la capacidad humana decidir la intensión de una acción mediante el “libre albedrío” (2). La intención será buena cuando busque el verdadero bien del hombre con relación a su fin último.

Es decir, un objeto, un fin, o una circunstancia carente de bondad será esencialmente mala. De igual forma si el objeto, el fín o las circunstancias son corrompidas un acto “bueno” se transforma en “malo”. Sin embargo, si el objeto, el fin o las circunstancias son buenas, el acto será aún mejor. Las circunstancias pueden entonces hacer que un acto “bueno” sea mejor y uno “malo” sea peor.

OBJETOFINCIRCUNSTANCIAACCIÓN
BuenoBuenoBuenaBuena (mejor aún)
MaloMaloMaloMala (peor aún)
MaloBuenoBuenoMala
BuenoMaloBuenaMala
BuenoBuenoMalaMala

REFERENCIAS

  1. Sin Autores. Encyclopaedia Britannica. Encyclopaedia britannica, Inc. 2018. Sitio web [https://www.britannica.com/biography/Saint-Thomas-Aquinas]
  2. Sin autores. Summa Theologica. Traducción de la orden dominica. 2006. Sitio web [http://www.documentacatholicaomnia.eu/03d/1225-1274,_Thomas_Aquinas,_Summa_Theologiae_%5B1%5D,_EN.pdf]